Soy hijo del trabajo y del esfuerzo, mi memoria se remonta a que mis papás, ambos trabajaban, se esforzaron por darme las mejores condiciones de vida, yo hice todos mis estudios becado -por supuesto en escuela particular- donde mis compañeros sí pagaban las colegiaturas. Lo que se esperaba de mí lo satisfice con creces, puesto que me gradué con mención honorífica.
Mi vida laboral la empecé a los 15 años cuando a mi papá se le ocurrió cambiar de giro y puso un negocio en el que yo aparecía como propietario. Aún estudiaba asi que no me importó el giro ni lo que significaba, era un ingreso familiar.
Al poco tiempo me cosiguieron trabajo de auxiliar en una dependencia del gobierno, en la que me desenvolví con atingencia y tuve un excelente desempeño. Al terminar mi licenciatura obtuve un trabajo -peleadísimo- en la mejor empresa que he conocido: Cia Nestlé.
Posteriormente cambié a una fábrica de muebles de oficina y luego al pricipal transformador de cobre del país. En esos trabajos tuve excelentes resultados, en el último, logré una posición ejecutiva en poco tiempo que me redituaba buenos ingresos.
Durante todo el tiempo que estuve como empleado sabía cuanto ganaría y cada cúando, así que como todo buen consumista me enfrasqué en la carrera de la rata (según la describe Kiyosaki), sin embargo tenía una planeación de egresos más o menos aceptable lo que me permitió vivir con cierto desahogo.
Se me ocurrió ponerme romántico e independizarme, el primer golpe duro fué al darme cuenta de su costo y de que todos los insumos necesarios para trabajar implicaban una buena inversión y que ésta tendría que salir de mi bolsa.
Lo que había ahorrado fué invertido en el negocio, después por falta de proyectos tuve que cambiar de giro de tal manera que de consultor me convertí en comerciante.
Este año cumplo veinte de haberme independizado, a lo largo de los cuales ha habido buenas y malas temporadas, he aprendido muchas cosas que pudieran ser valiosas a otras personas (aunque nadie experimenta en cabeza ajena), y aunque he tenido que cambiar mi esquema mental, pues ahora no se qué tantos ingresos tendré, he logrado sobrevivir todo este tiempo y gracias a Dios le he podido dar a mi familia una vida decorosa, no como me gustaría, pero aqui estoy y sigo de romántico.
viernes, 8 de junio de 2007
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