viernes, 21 de septiembre de 2007

QUE NEGOCIO PONER

Una vez que decidí independizarme, lo primero es definir qué negocio poner, en este punto lo más importante es que el negocio que se piense debe de ir de acuerdo a mis habilidades, conocimientos o gustos. No es conveniente pensar en un negocio, por muy exitoso que parezca, que no vaya con mi forma de ser porque a la larga me va a fastidiar y no le pondré el empeño necesario.







Establecer claramente si mi vocación es de comerciante, prestador de servicios o industrial, ya que identiqué el negocio lo ideal es hacer un estudio de mercado, porque aunque no es definitivo, es interesante estar conciente de la competencia, para posteriormente evaluar la viabilidad en el marco de mis fuerzas y debilidades frente a la misma, y qué puedo esperar.







Hay que considerar detenidamente la compenetración que se tenga con el proyecto, preguntándose como se vería uno con ese negocio en el corto, mediano y largo plazo, tomando en cuenta que de inicio tendrá que hacer uno mismo varias funciones, a menos que cuente con un gran capital que le permita crear una infraestructura grande de tal manera que uno nada más dirija, lo que por otro lado tampoco es muy conveniente pues se invierten demasiados recursos que no se recuperan de inmediato, lo ideal es ir poco a poco creando la infraestructura según se vaya requiriendo y de acuerdo a cómo se vayan dando los ingresos.


Hay que tener en cuenta que cada tipo de negocio requiere de diferentes condiciones para que funcione, a saber:


Si el negocio es de prestación de servicios: si no se tiene acceso al que firma los contratos, el negocio se vuelve casi de cambaceo, en el que uno va ofreciendo el servicio, perdiendo el tiempo.


Si el negocio es de manufactura y no se tiene algun posible consumidor del producto, se está invirtiendo a ciegas.


El que aparentemente se ve más secillo, y que yo creo requiere la menor prepración académica, es el comercio, pues en ésta la cualidad más importante es la de saber vender algo al mejor precio posible, finalmente se trata de un intercambio físico de un producto por dinero.









sábado, 8 de septiembre de 2007

NOTAS DE UN EMPRENDEDOR

Después de algo así como 20 años de haberme independizado, se me antoja anotar lo que debía haber hecho antes de decidirme a dar ese paso, y que es el fruto de diversas lecturas y sobre todo de la experiencia. Si en aquel entonces yo hubiera sabido lo que hoy, tal vez no hubiera dejado de ser empleado, o, por lo menos durante unos años más.



Lo primero que hay que analizar, es ¿cómo me veo en X años, o qué me gustaría estar haciendo entonces?. Si la respuesta coincide con la de un empresario, entonces vamos bien.



Habrá que considerar que la estadística está en contra del emprendedor, puesto que algo así como el 90% de los negocios nuevos cierran en el transcurso de los dos primeros años, del 10% restante, al cabo de cinco sólo queda el 5%.



Cuando uno es empleado, muchas veces, ve con cierta envidia a los empresarios que han tenido éxito, sin tener la menor idea de lo que tuvieron que pasar y el tiempo y recursos que tuvieron que invertir, entonces creemos que es muy fácil lograrlo y nos lanzamos a lo tarugo a invertir nuestros ahorritos en algun negocio que conlleva grandes riesgos, los cuales ni nos imaginamos que existen.



Bueno, si ya estamos decididos, lo primero es tener el capital suficiente para abrir el negocio y para vivir, al mismo nivel que lo venimos haciendo, por lo menos un año.



Si estamos listos, lo siguiente sería contestarnos las siguientes preguntas:



1.- ¿Qué negocio poner?

2.- ¿Quién o con quién pondré el negocio?

3.- ¿En donde lo pongo?

4.- ¿Cuándo es oportuno ponerlo?

5.- ¿Cuánto es lo que invertiré y cuál es la expectativa de retorno?



En siguientes entregas haré las consideraciones que siento necesarias para cada uno de los cuestionamientos, esperando le sirvan a alguien.