El lugar donde ubicar el negocio adquiere gran relevancia dependiendo del giro.
Si es un comercio, se puede basar la decisión en el estudio del mercado que se haya hecho, el cual revela aspectos importantes aunque no definitorios en cuanto a la ubicación, he visto casos de negocios exitosos junto a los cuales se han establecido otros similares y los segundos
fracasan y viceversa.
Así, por ejemplo, poner un negocio de comida en la Cd. de México que no cuente con estacionamiento, es apostarle a que no funcione, o por lo menos reduces tus posibilidades de triunfo.
En cambio, si el giro es la asesoría, en el cual tus clientes pocas veces te visitan, lo que hay que buscar es la funcionalidad de las instalaciones, no tanto la apariencia, y la cercanía con aquellos.
Es cierto que los mejores locales por ubicación, servicios y afluencia de personas, suelen ser los más caros, aquí lo que se hará es tratar de balancear el costo con los posibles beneficios.
lunes, 29 de octubre de 2007
miércoles, 17 de octubre de 2007
¿QUIEN O CON QUIEN PONER EL NEGOCIO?
Esta parte es muy importante, pues normalmente se piensa en iniciar el negocio con un socio o varios, sobre todo si uno no tiene la experiencia o el know how del mismo.
Hay que considerar que el asociarse con alguien es mucho más dificil que casarse, por lo que habrá que tener mucho cuidado de con quién lo hace uno.
¿Quién no ha sabido de sociedades fallidas en las que se rompen inclusive hasta vínculos de parentesco?
Esto tiene varias explicaciones, cuando el negocio va bien, todo es miel sobre hojuelas, los problemas empiezan cuando se comienza a tener pérdidas o que no se produce suficiente utilidad para mantener el ritmo de vida de los socios, o bien, cuando uno de ellos quiere tomar ventaja sobre los demás.
El tener un socio implica que vas a convivir con esa persona mucho más tiempo que con tu propia familia, y si de entrada no hay empatía, las cosas salen mal desde el principio.
La conseja popular advierte que no hay dinero más caro que el de los socios, de ahí la relevancia de este punto.
Por todo esto siempre es mejor el vencer el miedo a hacer algo solo y emprender el negocio por propia cuenta, sin depender de alguien más, no sólo en el aspecto económico sino tambien en la toma de decisiones.
Hay que considerar que el asociarse con alguien es mucho más dificil que casarse, por lo que habrá que tener mucho cuidado de con quién lo hace uno.
¿Quién no ha sabido de sociedades fallidas en las que se rompen inclusive hasta vínculos de parentesco?
Esto tiene varias explicaciones, cuando el negocio va bien, todo es miel sobre hojuelas, los problemas empiezan cuando se comienza a tener pérdidas o que no se produce suficiente utilidad para mantener el ritmo de vida de los socios, o bien, cuando uno de ellos quiere tomar ventaja sobre los demás.
El tener un socio implica que vas a convivir con esa persona mucho más tiempo que con tu propia familia, y si de entrada no hay empatía, las cosas salen mal desde el principio.
La conseja popular advierte que no hay dinero más caro que el de los socios, de ahí la relevancia de este punto.
Por todo esto siempre es mejor el vencer el miedo a hacer algo solo y emprender el negocio por propia cuenta, sin depender de alguien más, no sólo en el aspecto económico sino tambien en la toma de decisiones.
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