Después de algo así como 20 años de haberme independizado, se me antoja anotar lo que debía haber hecho antes de decidirme a dar ese paso, y que es el fruto de diversas lecturas y sobre todo de la experiencia. Si en aquel entonces yo hubiera sabido lo que hoy, tal vez no hubiera dejado de ser empleado, o, por lo menos durante unos años más.
Lo primero que hay que analizar, es ¿cómo me veo en X años, o qué me gustaría estar haciendo entonces?. Si la respuesta coincide con la de un empresario, entonces vamos bien.
Habrá que considerar que la estadística está en contra del emprendedor, puesto que algo así como el 90% de los negocios nuevos cierran en el transcurso de los dos primeros años, del 10% restante, al cabo de cinco sólo queda el 5%.
Cuando uno es empleado, muchas veces, ve con cierta envidia a los empresarios que han tenido éxito, sin tener la menor idea de lo que tuvieron que pasar y el tiempo y recursos que tuvieron que invertir, entonces creemos que es muy fácil lograrlo y nos lanzamos a lo tarugo a invertir nuestros ahorritos en algun negocio que conlleva grandes riesgos, los cuales ni nos imaginamos que existen.
Bueno, si ya estamos decididos, lo primero es tener el capital suficiente para abrir el negocio y para vivir, al mismo nivel que lo venimos haciendo, por lo menos un año.
Si estamos listos, lo siguiente sería contestarnos las siguientes preguntas:
1.- ¿Qué negocio poner?
2.- ¿Quién o con quién pondré el negocio?
3.- ¿En donde lo pongo?
4.- ¿Cuándo es oportuno ponerlo?
5.- ¿Cuánto es lo que invertiré y cuál es la expectativa de retorno?
En siguientes entregas haré las consideraciones que siento necesarias para cada uno de los cuestionamientos, esperando le sirvan a alguien.
sábado, 8 de septiembre de 2007
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