Establecer claramente si mi vocación es de comerciante, prestador de servicios o industrial, ya que identiqué el negocio lo ideal es hacer un estudio de mercado, porque aunque no es definitivo, es interesante estar conciente de la competencia, para posteriormente evaluar la viabilidad en el marco de mis fuerzas y debilidades frente a la misma, y qué puedo esperar.
Hay que considerar detenidamente la compenetración que se tenga con el proyecto, preguntándose como se vería uno con ese negocio en el corto, mediano y largo plazo, tomando en cuenta que de inicio tendrá que hacer uno mismo varias funciones, a menos que cuente con un gran capital que le permita crear una infraestructura grande de tal manera que uno nada más dirija, lo que por otro lado tampoco es muy conveniente pues se invierten demasiados recursos que no se recuperan de inmediato, lo ideal es ir poco a poco creando la infraestructura según se vaya requiriendo y de acuerdo a cómo se vayan dando los ingresos.
Hay que tener en cuenta que cada tipo de negocio requiere de diferentes condiciones para que funcione, a saber:
Si el negocio es de prestación de servicios: si no se tiene acceso al que firma los contratos, el negocio se vuelve casi de cambaceo, en el que uno va ofreciendo el servicio, perdiendo el tiempo.
Si el negocio es de manufactura y no se tiene algun posible consumidor del producto, se está invirtiendo a ciegas.
El que aparentemente se ve más secillo, y que yo creo requiere la menor prepración académica, es el comercio, pues en ésta la cualidad más importante es la de saber vender algo al mejor precio posible, finalmente se trata de un intercambio físico de un producto por dinero.
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